Fontanería
Sustitución de un lavabo
El lavabo, en general, va colocado sobre dos sostenes, fijados a la pared, que pueden tener una determinada forma y un tipo de apoyo más o menos ancho, bien sea con respecto a la pared o por debajo del lavabo.
Para sustituir un lavabo es necesario quitar el grifo y el tubo de descarga. Hecho esto, el lavabo se puede cambiar. Cuando sustituyáis el nuevo lavabo es importante comprobar que los sostenes portantes ya existentes sean aptos y a la justa altura. Si consideráis que no son aptos, debéis quitar los viejos y sustituirlos con otros dos más apropiados.
Por tanto, hay que tomar las medidas y hacer en la pared los agujeros necesarios para colocar los tacos, fijar los sostenes y apoyar encima el nuevo lavabo. A este punto, se pueden volver a unir los grifos y el tubo de descarga. Cuando sustituyáis un lavabo, conviene sustituir también la parte hidráulica.










