Decoración
Cerrar la terraza
La puesta a punto de la terraza se hace más apremiante en el periodo estival. Uno de los aspectos imprescindibles es el cambio o reparación de los cerramientos, que por efectos de la lluvia, el sol o el viento, han podido deteriorarse durante el transcurso del año. Para conseguir un ambiente más íntimo, acogedor y natural en la terraza se presentan distintas opciones de cerramientos de fibras naturales o artificiales de apariencia natural. Elegir entre ellos será cuestión de preferencias, durabilidad o confort.Entre las alternativas de tipo natural cuenta con una especial aceptación el tejido de brezo, que puede ser español o de procedencia oriental. La fineza de las ramas, su tonalidad marrón oscura y la textura de su tejido, embellecen la terraza, creando una atmósfera campestre. La carta se complementa con la oferta de diferentes tipos de cañizo elaborados en materiales como el mimbre, más resistente a las agresiones meteorológicas, o con un tejido tipo bambú, de tono claro, material que también puede ser utilizado para embellecer sitios clave en el interior.
Frente a las soluciones de tejido natural encontramos la presentación de materiales sintéticos de diverso color, existiendo también los modelos que imitan las fibras naturales como es el caso del seto artificial. Tienen la ventaja de ser más durables y fáciles de instalar. Por sus características el seto artificial es muy apropiado para el cerramiento de jardines, piscinas o parques. Estos cerramientos se venden en diferentes alturas desde un metro hasta dos metros de altura. Dependiendo del material y del
fabricante, pueden conseguirse más bajos. Normalmente las piezas tiene 5 metros de largo.
Para su instalación se debe tener en cuenta que necesitan soportes y una buena fijación para no ser abatidos fácilmente por el viento. Los postes en los que estén sujetos deben estar bien anclados y no deben guarden entre sí una distancia mayor de dos metros.










