Cuidado y restauración de la madera
Puertas que no se cierran
Frecuentemente las puertas de casa se deforman a causa de la acción de la calefacción y de la humedad, y no cierran bien. Incluso el aflojamiento y el uso de los goznes (bisagras) son factores que pueden llevar al mismo inconveniente. Con unas pocas herramientas y un poco de cuidado se puede remediar estos problemas y restablecer rápidamente el buen funcionamiento de dichas puertas.
1. Para quitar las puertas de los goznes se deben levantar valiéndose de una correa de persiana hecha pasar por debajo de dichas puertas. Es conveniente hacerse ayudar por alguna persona, porque el esfuerzo necesario podría ser notable.
2. Un posible contacto con el suelo se elimina cepillando la puerta en la parte inferior, poniendo atención a no estropear el enchapado.
3. Si el cepillado resulta insuficiente, se puede realzar un poco la puerta colocando dos anillas sobre los goznes
4. Si después de tal intervención la puerta toca en la parte superior, lijar el borde superior.
5. Para encontrar el punto en que la puerta roza con el marco, colocar un hoja de papel entre ésta y el marco y cerrar: el folio quedará bloqueado en la zona a contacto.
6. Si el contacto es grande con bloqueo de la puerta, conviene cepillar el borde y lijar con papel de lija.
7. Si el diente de la cerradura bate contra la mascarilla metálica, es necesario ensanchar el hueco con una forma cuadrada hasta alcanzar un cierre perfecto y sin esfuerzo.
8. Después de cada intervención es conveniente engrasar cuidadosamente los pernos antes de montar la puerta y conviene repetir periódicamente la operación. Debe usarse aceite muy denso, que no gotee.
9. Para evitar la rotura de las manillas, colocarles los adecuados anillos de goma que impiden golpes contra muebles y paredes.










