Cuidado y restauración de la madera
Renovación de las puertas
Las puertas de la casa son muy importantes para la estética y funcionalidad de la casa. Por este motivo cuando su estructura se deteriora o daña es necesario intervenir y restaurar el aspecto original. Antes de cualquier intervención es aconsejable quitar la puerta de su sede, desmontar los hierros de que va dotada y colocarla horizontalmente.
1. Lijar las superficies planas de la puerta utilizando una tarabilla.
2. Si la puerta va a ser pintada aplicar con un pequeño cepillo estuco de madera en las hendiduras haciéndolo penetrar cuidadosamente.
3. Hacer de modo que quede lisa la superficie de la puerta con una lijadora orbital dotada de aspiración automática de polvo para no difundirlo por toda la casa.
4. Diluir oportunamente la pintura a aplicar. Usar pinturas al agua, que permiten obtener un magnífico resultado.
5. La puerta va colocada en horizontal para evitar goteos. A este fin es oportuno utilizar caballetes. Pintar la primera cara y girar la puerta del otro lado para pintar la segunda solamente después de que la pintura esté completamente seca.
6. Eventuales ribetes o recuadros se acaban con un pincel que permita trabajar con precisión.
7. Para que no se desborde la pintura se pone a contacto con la madera un cartoncito capaz de detener eventuales goteos.
8. Con un pincel pintar alrededor de los huecos en lo que precedentemente se han desmontado las manillas.
9. Para renovar o cambiar el aspecto de las puertas de casa, una óptima idea es la de sustituir las manillas. Piénsenlo antes de montar las viejas.










