Pintura -> Técnicas de aplicación
¿De qué materiales deben de ser los pinceles?
Distintos hallazgos que se remontan a la edad de piedra muestran rudimentarios pinceles elaborados con mechones de pelo o de cabellos, montados sobre huesos huecos que se utilizaban para decorar las paredes de las cavernas. Bajo esta óptica de recuperación de los instrumentos tradicionales, comenzamos con la descripción de los pinceles que utilizan pelo de animales, que en realidad hoy frecuentemente son sustituidos por fibras artificiales.
Los pinceles de uso corriente en la pintura de la construcción utilizan crines de cerdo distintas por su largura, espesor, elasticidad y delicadeza de la punta y del color. La raza del porcino, el clima y el tipo de cría determinan la calidad de las crines; las crines chinas y las rusas, son generalmente las mejores.
Escobillas y cepillos utilizan también crines de caballo, cortadas en larguras distintas y a veces divididas en punta.
Los pinceles muy delicados, de escritura o de acuarela, se hacen con pelo de marta o de oreja de buey, meno rígido y menos afilado que el anterior pero de excelente calidad.
Otros tipos de pinceles se realizan con pelo de turón, corto y fino; pelo de tejón, largo e ideal para transparencias, la imitación del mármol y la imitación de la madera; pelo de ardilla, fino y suave, usado para la acuarela, la aplicación de hojas de oro y para trazar líneas finísimas.
Los pinceles y los cepillos más económicos se fabrican con fibras sintéticas, nylon, PVC, poliéster con pelo de superficie lisa, ondulada o rígida y de punta plana o afilada. La evolución de la tecnología ha permitido fabricar pelos sintéticos finísimos que pueden sustituir perfectamente los apreciadísimos pinceles de pelo de marta.
En las brochas aptas para la construcción, a los pelos, a las crines o a las fibras, se les introduce una anilla de metal o de plástico y pegados a esta con una masilla. La anilla se fija al mango, generalmente de madera, con clavos.










