Pintura
La preparación de las paredes a pintar
Antes de pintar las paredes deben prepararse cuidadosamente. He aquí algunas sugerencias a tener en cuenta antes de coger la brocha.
Las paredes nuevas
Deben ser tratadas con un fijado, se trata de un líquido estampador que reduce considerablemente la absorción de la nueva pared. Pintando sin fijador la pared secaría rápidamente la hidro-pintura con pésimo resultado.
Las paredes viejas
Deben recibir tratamientos diferenciados según las condiciones en que se encuentran.
Hendiduras livianas
Eliminarlas con estuco de pared.
Hendiduras de dimensiones mayores
Antes de estucarlas ensancharlas con un cincel, quitar parte de la vieja pintura y lijar cuidadosamente toda la superficie. Eliminar eventuales clavitos y estucar los agujeros sobre la pared.
Pequeñas irregularidades
Tratarlas con la lijadora orbital dotada de papel de lija medio-fina.
Moho
Eliminarlo con papel de lija, después rociarla con líquido anti-moho. La operación puede repetirse. Pequeñas cantidades de anti-moho pueden introducirse también en la pintura para evitar el que se vuelva a formar. Si sobre una pared se forma repetidamente el moho, debéis tratar de eliminar la formación de condensación que es la causa principal. Para hacerlo hay que ventilar mejor la habitación con la instalación de aspiradores y ventiladores, de manera que la humedad del aire no se deposite sobre las paredes.
Protección de empotrados, puertas, muebles y tomas de corriente
Aplicar cinta de papel sobre marcos de las puertas y ventanas para poder pintar cerca sin mancharlas, reunir en el centro de la habitación los muebles que no podéis trasladar afuera y quitar los botones de los mandos eléctricos (después de haber quitado la corriente en el interruptor general).










